Una tarta o quiche diferente ya que la base es de harina de maíz partiendo de hacer una polenta y que te puede solucionar un almuerzo rápido. el relleno puede ser variado, en este caso hacemos un relleno de espinacas y queso pero también podrías probar otras opociones:  puerros, zapallo, choclo, champiñones etc.

Ingredientes:

Base de la quiche de polenta:

Harina de maíz (polenta instantánea ( 1 Minuto ) 200 gramos

Agua 400 ml

Leche o caldo 400 ml

Sal a gusto

Aceite 2 o 3 cucharadas

Relleno:

Espinacas 300 gramos (podés usar congelada también)

Cebolla picada 1

Crema de leche 1/4 taza

Huevos batidos 2

Queso rallado 2 o 3 cucharadas soperas

Queso cremoso /port salut o alguno similar 200 gramos.

Sal y pimienta a gusto

Modo de preparación:

Preparar  la polenta, poniendo a calentar el agua con el caldo o leche, añadir la sal a gusto y el aceite. Cuando comienza a hervir el agua incorporar la harina de maíz en forma de lluvia. Mezclar enérgicamente con cuchara de madera para que la polenta no forme grumos y nos quede homogénea. Cocinar 1 minuto, pagar el fuego y reservar unos minutos.

Pincelar con aceite o un spray antiadherente el molde para la tarta o quiche de unos 24 cms. Inmediatamente y con ayuda de una cuchara ir cubriendo todo el molde con la polenta caliente.  Nota importante: es fundamental que la polenta esté aun caliente para poder moldearla bien.

Dejar entibiar el molde y luego llevar a la heladera para que se enfríe bien.

Preparamos el relleno:

Colocar en un sartén una cucharada de aceite y a continuación la cebolla picada , incorporar la espinaca y saltear unos minutos hasta que la espinaca reduzca un poco en volumen. Retirar del fuego y escurrir un poco el agua de la misma. Picar la espinaca y reservar.

Batir los huevos junto a la crema de leche, añadir el queso rallado y salpimentar a  gusto.

Cortar el queso cremoso en trocitos  e incorporar a la mezcla.

Agregar la espinaca cortada. Mezclar bien.

Sacar el molde de la heladera y rellenar con la mezcla anterior.

Precalentar el horno a 170 grados.

Llevar la quiche durante 20 a 25 minutos hasta observar que la superficie de la misma esté firme y el huevo haya cuajado.

Retirar del horno y dejar unos minutos antes de degustarla.